Intervenciones alimentarias reducen riego CV

Intervenciones alimentarias reducen riego CV

Intervenciones alimentarias reducen riego CV

Esta compilación de revisiones sistemáticas muestra que un menor consumo de sal y una mayor ingesta de ácidos grasos poliinsaturados atenúan la probabilidad de eventos cardiovasculares.

El papel de los suplementos nutricionales y las intervenciones dietéticas en la prevención de la mortalidad y resultados de enfermedades cardiovasculares (ECV) es incierto.

El propósito de este estudio, llevado a cabo por Safi U. Khan y colaboradores de la West Virginia University fue examinar las pruebas de los efectos de suplementos nutricionales e intervenciones dietéticas sobre la mortalidad y resultados cardiovasculares en adultos.

Los autores efectuaron búsquedas en PubMed, CINAHL y Cochrane Library desde su inicio hasta marzo de 2019. También se buscaron ensayos clínicos en ClinicalTrials.gov (10 de marzo de 2019); sitios Web de revistas; y listas de referencias. Se seleccionaron ensayos controlados aleatorizados (ECA) y metanálisis de ECA en inglés que evaluaran los efectos de los suplementos nutricionales o intervenciones dietéticas sobre la mortalidad por todas las causas o los resultados cardiovasculares, como muerte, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular (ACV) y cardiopatía coronaria. Finalmente, dos investigadores independientes extrajeron los datos, evaluaron la calidad de las pruebas y calificaron la certeza de las mismas.

Se seleccionaron nueve revisiones sistemáticas y cuatro ECA nuevos que incluyeron un total de 277 ensayos, 24 intervenciones y 992.129 participantes. Se observaron pruebas de certeza moderada de que la reducción de la ingesta de sal disminuye el riesgo de mortalidad por todas las causas en participantes normotensos (cociente de riesgos [CR], 0,90 [IC del 95%: 0,85 a 0,95]) y la mortalidad cardiovascular en los participantes hipertensos (CR, 0,67 [IC: 0,46 a 0,99]). Las pruebas de baja certeza mostraron que el consumo de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega-3 se asoció con un menor peligro de infarto de miocardio (RR, 0,92[IC: 0,85 a 0,99]) y cardiopatía coronaria (RR, 0,93[IC: 0,89 a 0,98]). El ácido fólico se vinculó con una menor probabilidad de ACV (RR, 0,80[IC, 0,67 a 0,96]; certeza baja), mientras que el calcio más vitamina D aumentaron el riesgo de ACV (RR, 1,17[IC, 1,05 a 1,30]; certeza moderada). Otros suplementos nutricionales, como la vitamina B6, la vitamina A, los multivitamínicos, antioxidantes, hierro y las intervenciones dietéticas, como la reducción de la ingesta de grasa, no tuvieron efectos significativos sobre la mortalidad o los resultados de las enfermedades cardiovasculares (pruebas de muy baja a moderada certeza).

Pese a que una de las limitaciones de este estudio es la calidad subóptima y baja certeza de las pruebas, los autores concluyen que la disminución de la ingesta de sal, el consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega 3 de cadena larga y la suplementación con folato podrían reducir la probabilidad de algunos resultados cardiovasculares en adultos. La combinación de calcio más vitamina D podría aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular.

 


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