Función tiroidea alterada se asocia con reducción de materia gris

Función tiroidea alterada se asocia con reducción de materia gris

Función tiroidea alterada se asocia con reducción de materia gris

Este análisis es el primero en mostrar que una relación con un resultado del desarrollo neurológico es más evidente cuando la actividad hormonal materna se mide al comienzo del embarazo.

La disponibilidad adecuada de hormonas tiroideas durante el embarazo es necesaria para el desarrollo óptimo del cerebro fetal. Durante las primeras 18 a 20 semanas de gestación, la actividad de estas hormonas a nivel fetal depende en gran medida de la transferencia placentaria de la tiroxina materna. Aunque varios estudios han demostrado que la disfunción tiroidea se asocia con resultados subóptimos en el neurodesarrollo infantil, aún no se ha identificado la ventana de tiempo más vulnerable. Por lo tanto, el objetivo de este estudio fue examinar la relación de la función tiroidea materna con la morfología cerebral infantil, y determinar si alguna asociación depende del momento de la evaluación de la tiroides.

Este análisis de cohorte prospectivo fue parte del Estudio Generación R en Rotterdam, Países Bajos, con una cohorte de nacimiento prospectiva basada en la población. Las embarazadas elegibles para participar fueron aquellas que vivían en Rotterdam con una fecha prevista de parto entre el 1 de abril de 2002 y el 1 de enero de 2006. Otros criterios de inclusión fueron la medición de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) en suero materno y la medición de tiroxina libre (FT4) en la primera o segunda mitad del embarazo (≤18 semanas) y los datos disponibles de IRM cerebral para niños de 10 años de edad. Los criterios de exclusión fueron el trastorno tiroideo preexistente y su tratamiento, el embarazo gemelar o in vitro inducido por fertilización y los datos de IRM de calidad subóptima o hallazgos incidentales importantes en la IRM. El resultado principal fue la asociación entre la TSH y las concentraciones de FT4 con resultados de IRM cerebral de los niños. Los análisis de regresión consideraron la edad gestacional en el momento de la toma de muestras de sangre, la edad materna, el origen étnico, nivel de educación, tabaquismo, presencia de anticuerpo anti peroxidasa tiroidea, sexo infantil, edad en la IRM y volumen intracraneal total. También se investigó la modificación del efecto por edad gestacional en el momento de la toma de muestras.

Entre el 1 de diciembre de 2001 y el 30 de junio de 2005, un total de 7.069 mujeres se inscribieron durante las primeras semanas o a mitad del embarazo (≤18 semanas de gestación). De ellas, 5.088 no fueron incluidas porque no tenían datos disponibles sobre la TSH en suero materno o las concentraciones de FT4 (n=1175), o bien porque a sus hijos no se les realizó una resonancia magnética encefálica (n=3.377) o debido a que no cumplieron con criterios de inclusión (n=536). Por lo tanto, se consideraron en el estudio 1.981 parejas madre-hijo con concentraciones de TSH y FT4 medidas durante el embarazo en una media de 13,1 semanas de gestación (IQR 12,1 - 14,5) y morfología cerebral de la descendencia evaluada por IRM a una edad media de 9,9 años (9,7 - 10,2). La TSH tuvo una asociación en forma de U invertida respecto al volumen total de materia gris (p = 0,007) y volumen de sustancia gris cortical (p = 0,022). La asociación de la TSH materna con el volumen total de materia gris del niño (p para la interacción = 0,053) y el volumen cortical (p para la interacción = 0,086) difirió según la duración de la gestación. Los análisis estratificados para la edad gestacional en el momento de la toma de muestras de sangre mostraron una relación en forma de U invertida entre la TSH con el volumen total de materia gris del niño y el volumen de sustancia gris cortical, lo cual fue más evidente a las ocho semanas de gestación. Después de aproximadamente 14 semanas de gestación, la TSH ya no se asoció con la morfología cerebral de los niños. Las concentraciones maternas de FT4 no se relacionaron con el volumen total de materia gris del niño después de ajustar el volumen intracraneal total (p = 0,75).

En suma, en este estudio se muestra que tanto la función tiroidea materna baja y alta están asociadas con una menor cantidad de materia gris total infantil y de volumen cortical. Estos hallazgos sugieren que el desarrollo cerebral embrionario es particularmente vulnerable a la alteración de la actividad de la glándula endocrina.


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